La espiga de tu figura se disolvió en mi boca como la miel.
Mis manos tomaron tu cuerpo
con delicadeza, y bese tus llanuras, tus montañas, tus jardines, tus ríos
tu jungla... bese el escarpado y desolador sitio que fecunda, bese el atolón de tu vientre, el prado de tus axilas, la esquina de tus codos, bese el calcio de tus uñas,
la palma de tus manos, bese la brevedad de tu inocencia, bese la brisa de tu aliento, bese el valle de tu espalda y sus defectos bese tu coxis y tus nalga bese tus piernas por delante
y por detrás, llegue a tus rodillas pasionales y en tu tibia descanse perplejo y penitente, beso tus pies y suspiro hasta que comienza a llover en ti, y te poseo.
Eres mi Reina y mi Diosa, me rindo a ti.
sábado, 2 de enero de 2016
Te pienso
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Para un gran amor
mi amor

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