me llena de envidia
no hace mas que burlarse de mi
y yo nada puedo hacer
solo acompañar ese cielo
con una caricia sórdida, mundana
mientras tu divinidad
que embriaga como el vino y deleita mi ser
me devuelve a tus brazos.
Dulce dulce dulce
Tu beso en mis labios como manjar.
Cálida caricia en mis mejillas tus manos.
Llega el otoño
y en tus brazos, como rayos de sol.
Dulce dulce dulce
ya lo sabes, tus besos en mí.
El día comienza en ti.
Eres mi amanecer, la aurora y sol
que se cuela por mi ventana.
Soy tu sombra o menos que eso
pero estoy en tu vida.
Eres mi nemesis
y yo tu castigo
Eres la flor más perfecta
y yo la espina de tu tallo.
Bien y mal
blanco y negro
agua y sed
Somos el perfecto equilibrio del amor.
Estuve en tus pupilas.
Me escurri con palabras
hasta lo profundo de tu corazón.
Como nieve que se deshiela
de lo más alto de la montaña
y acaricia sus pendientes
hasta convertirse en agua que trae nuevamente la vida
así, mis besos corrieron por tu piel.
Mente brillante
que se pierde en luz
aunque yo te ame
tu lo dudas por pensarlo.
Siente el sonido del viento
que trae mi nombre.
Como besos perdidos
en el tiempo de tus pasos.
El astro impresionante
pareció decir en un mudo silencio
(estoy cerca).
Era una joya increíble para tu cuello
era el diamante perfecto para ti.
La noche lo trajo a tus ojos
su luz te describe.
Tu blanca piel
como espuma resplandeciente.
Tu presencia majestad enmudece perfectamente la brevedad del instante.
Cada tanto te haces presente
cada tanto, como el vino embriagador.
De suave sabor tu risa como su aroma
tentadora tu boca, como su sabor.
Pero es cada tanto
igual que nubes en el cielo.
Tu voz recorre los rincones de mi mente
y puedo oírte así vivas e imprescindible.
Cada tanto no es siempre
pero es cada tanto.
igual que olas en el mar.
Yo recordé el pasado
en la tibia piel que embriago mi inocencia.
Como quien abre un libro de recuerdos
así fue como te recordé, entre lineas.
Como en hojas revueltas miserables
sin un principio ni un fin, solo así como quien solo tiene un recuerdo nada más como algo que escapa de mi
y por momentos duele pero nada más.
En la memoria
como un sello en el recuerdo.
Se escapaban las horas en ti
con el remolino de mariposas.
Entre besos y palabras
labios deseosos llenos de pasion
un reconocido susurro
que acerca a tu letargo .
Así comienza el día,
con toda la mañana bañando tu cara.
Te ves hermosa,
tanto que ni tu lo puedes creer.
La oculta luz de tu interior
se desborda sobre mi, ilumina mi vida.
Eres el retrato que amo.
La esperanza que cobija tu cuerpo
al despertar y el regalo de esa imagen tuya que temias regalarme.
Acompañas todos mis momentos y palpita en mi corazón.
La mágica corona que te hace reina
desde siempre, adorna tus manos.
El cielo que cuelga de tu cuello
acerca a la inmensidad
que nos entrega tu ser cada día.
Como caricia de seda
tus manos caen en mi piel.
Se agita com campo de trigo
en una mañana de primera.
mi espalda, bajo tu suave tacto
vulnera el deseo de ti.
El vuelo en el cielo de tu cuerpo
el beso en la fuente de tus labios
la brisa en el susurro de tu voz
se hace tempestad y sopla.
La lluvia cae en nuestro lecho
mientras los astros de tu cara
brillan como mil soles
llenando mi alma de luz.
Los hijos corren a refugiarse
al paraíso eterno de tu vientre.
Mientras mis manos te rodean
y mueren de amor por ti.
¿Qué tan negativo es un sueño
y que tan positivo es un beso?
El sueño te aleja del desdén
que muchas veces es el amargo beso.
Entonces el sueño negativo ayer por ser solo un sueño logra hacer de tus días
la miel que amargó el beso que fue real.
Solo el sueño alcanza amalgamar
el ansia y la esperanza
y hace positivo al mostrar la luz
de todo tu ser solo soñando.
Lo positivo y lo negativo (son uno)
Así es que el amor
logra derribar barreras.
Me encanta
la huella dulce de tu voz.
cobija mi piel desnuda
como caricias que pones en mi cuerpo.
Me olvide del día en tus besos.
Todo transcurre como el rió en tus pies
perfecto equilibrio que llena de vida.
El amanecer se llena de tu aliento
que como brisa llego
para convertirse en tempestad convirtiendo mi piel en fuego.
Agua fresca que da vida.
Me enamora tu singular belleza
que acoge mi mirar.
La sed esta siempre
y se hace intensa cuando te veo.
Tus piernas hermosas
Descalzo camino entre rocas pequeñas
y me encuentro entre ambos mundos.
Presuroso en afanes de ensueño y desdichas que golpean el infortunio.
Esclavo del alma como el viento del mar así se arrastra la pena
como el ancla en el abismo.
Difuso en la distancia yo.
Tu que en el angosto camino
hayas sin mas, las plegarias justas
para el olvido.
El refugio omnipresente de este amor desborda e inunda hasta los valles
que algún día florecieron
con la tibia caricia y hoy, es hielo.