Recuerdo tu andar casi angelical
ese andar que tu tienes, ese andar.
Mil verte lo he dicho
que no es caminar.
La delicadeza con la que tocas el aire
ese mismo aire que te lleva a donde vas.
El cielo nocturno en tu pelo
la vía láctea de tu edad
en tu rostro esos luceros
y boca de grana que me tienta si parar.
Tus mejillas son el lienzo para mis besos
tu pecho caricia del alma y del amor cuando hullo del dolor.
Tus manos el remanso
que apacigua la angustia
acariciando mi espalda.
Tu panza es mía como tus pliegues
tus piernas mi delirio
tus rodillas mi pasion.
Tus pies la bendición
y la lujuria del pensamiento
ante la divinidad de la mujer que eres.
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Recuerdo
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Para un gran amor
mi amor

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