El silencio de tus palabras hacen mella en mi
tu ausencia es fría como el hielo y corta como navaja
Cuesta arriba, los recuerdos que no serán
palpan los desiertos lúgubres de mis caminos.
La gloria elevada de mis palabras
están encadenadas perpetuamente en ti.
El suplicio de tus horas jamás serán,
porque la condena es mía, en tu amor.
Dejo mis labios heridos sin tu beso
mis brazos colgados sin tu cuerpo
Mis ojos ciegos sin verte
Mi alma marchita en tu jardín
Mis pasos condenados a tu olvido.
tu ausencia es fría como el hielo y corta como navaja
Cuesta arriba, los recuerdos que no serán
palpan los desiertos lúgubres de mis caminos.
La gloria elevada de mis palabras
están encadenadas perpetuamente en ti.
El suplicio de tus horas jamás serán,
porque la condena es mía, en tu amor.
Dejo mis labios heridos sin tu beso
mis brazos colgados sin tu cuerpo
Mis ojos ciegos sin verte
Mi alma marchita en tu jardín
Mis pasos condenados a tu olvido.

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