No quedó silencio ni voz ni nada
no quedo tristeza esperanza ni llanto
no quedo ni el sol en mi espalda
ni el rocío que reclama la hierba
era el ancho mundo el camino
era la lluvia el agua en mis labios
eran las montañas mi sombra mi espanto
solo eso eran la risa y el llanto.
las nubes fueron mi cobijo y mi almohada
el cielo azul fue la hoja vacía
simplemente fue mi paso a tu paso
que encontró el camino de noche y de día.
El viejo muelle de madera cansado
con miles de arribos y despedidas
la espuma desierta abandonada en la arena
brilla como luciérnaga desolada en tu espera.
La isla sola desterrada y estéril
como el camino ancho del mundo todo
los pasos, ya no son pasos sino lamentos
como el errante viento en mi cara viento que siento
la luciérnaga ya no brilla desolada en la arena
y el viejo muelle de madera cansado
ya se hundió en la bahía para siempre.
no quedo tristeza esperanza ni llanto
no quedo ni el sol en mi espalda
ni el rocío que reclama la hierba
era el ancho mundo el camino
era la lluvia el agua en mis labios
eran las montañas mi sombra mi espanto
solo eso eran la risa y el llanto.
las nubes fueron mi cobijo y mi almohada
el cielo azul fue la hoja vacía
simplemente fue mi paso a tu paso
que encontró el camino de noche y de día.
El viejo muelle de madera cansado
con miles de arribos y despedidas
la espuma desierta abandonada en la arena
brilla como luciérnaga desolada en tu espera.
La isla sola desterrada y estéril
como el camino ancho del mundo todo
los pasos, ya no son pasos sino lamentos
como el errante viento en mi cara viento que siento
la luciérnaga ya no brilla desolada en la arena
y el viejo muelle de madera cansado
ya se hundió en la bahía para siempre.

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