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domingo, 5 de junio de 2016

Alguna vez

Era flor, luz, primavera, esperanza.
Era la aurora, con su brisa con su canto.
Era fiesta de la tarde toda
como los prados era.
Ahora soy ciénaga yerma y oscura
que espera la muerte
como la tarde el ocaso como la noche la aurora.
Me convertí en espejismo que nadie ve
y me oculto en mi mundo siniestro
intentando ser alguien más.

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Para un gran amor

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mi amor