La palabra es espada y carne.
Me atraviesa fútil como si nada.
Se embriaga y sonríe.
Clama de sangre y pena
como disfrutando la agonía de mi ser.
Si fuera paz la herida.
Si la sangre de hiel fuera esperanza.
Si el camino de arenas movedizas
fuera tan cierto como mi felicidad
lo cruzára el olvido para mi fin.
lunes, 29 de febrero de 2016
Hiel
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Para un gran amor
mi amor

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