Pensé tan poco en mí
que hoy al mirarme al espejo
no me reconocí.
La labor de amar es cruel
como la peor de las guerras.
Hacemos sueños de pocas cosas
y sembramos esperanzas
donde no las hay.
Pero también debemos amarnos
y ese es un reto a cumplir.
Quiero decirte mujer
que no hay alguien como tú.
La espiga, y la lumbre eres tú ,
la certeza es un bien más preciado que el oro
y tu lo eres,
entonces eres lo más valioso del mundo.
que hoy al mirarme al espejo
no me reconocí.
La labor de amar es cruel
como la peor de las guerras.
Hacemos sueños de pocas cosas
y sembramos esperanzas
donde no las hay.
Pero también debemos amarnos
y ese es un reto a cumplir.
Quiero decirte mujer
que no hay alguien como tú.
La espiga, y la lumbre eres tú ,
la certeza es un bien más preciado que el oro
y tu lo eres,
entonces eres lo más valioso del mundo.
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