Suspiro hasta el cielo mientras mis manos te dibujan las caderas.
Mientras te imaginas mía, mientras el río que llevas dentro desborda cual tsunami incontrolable despiadado llevándose a su paso todo todo hasta las ganas infinitas de ti.
El placer o el deseo se transforma haciendo una metamorfosis de sentimientos que callaron por tanto tiempo que el olvido ya no lo recuerda y el recuerdo intento olvidar.
Pensé en parar pero no puedo ni tú.
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