No eh podido en mis manos percibir nada de la tibieza
de tu piel, la sedocidad y la frescura de tu juventud totalmente alejada y
permanente de mi y en ti,
Solo de la fría piedra que hila el recuerdo bello de
la interacción que tratas de alejar pero que allí a tú espera está.
Hoy el éxtasis saciado de mi piel se acuna en tus
caderas de diosa juvenil, que lentamente esbozo sobre mi mármol frio, frio como
el puñal que dejaste clavado en mí!
Cambia la percepción inquieta y sublime de lo que hoy eres.
Eres esclava
de tu belleza, inocente vagas!
Temerosa sin rumbo teniendo
los pies sobre la tierra pero de esa tierra que crees tener a tus pies
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